Fiat Chrysler ganó el martes su lucha contra una orden de la UE de pagar 30 millones de euros (30 millones de dólares) en impuestos atrasados ​​a Luxemburgo, lo que supuso un gran revés para la campaña de la jefa antimonopolio de la UE, Margrethe Vestager, contra los acuerdos preferenciales entre países de la UE y multinacionales.

En su decisión de 2015, Vestager dijo que Luxemburgo había otorgado a Fiat Chrysler, ahora parte de Stellantis, una ventaja fiscal injusta al respaldar métodos artificiales y complejos que redujeron artificialmente los impuestos de la empresa.

Un tribunal inferior en 2019 respaldó su decisión. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), sin embargo, no estuvo de acuerdo con su sentencia.

Vestager dijo en un tuit que el fallo era «una gran pérdida para la justicia fiscal».

Los jueces culparon al organismo de control de la competencia de la UE por su análisis del sistema de referencia utilizado para determinar si Luxemburgo le había dado una ventaja selectiva a Fiat.

«Para identificar el régimen de referencia de la imposición directa, sólo debe tenerse en cuenta la legislación nacional aplicable en el Estado miembro de que se trate, siendo esa identificación un requisito indispensable para apreciar no sólo la existencia de una ventaja, sino también su carácter selectivo en la naturaleza”, dijeron.

Los casos de alto perfil de Vestager incluyen su orden fiscal récord de 13 mil millones de euros para el acuerdo de Apple y Amazon en Luxemburgo. Posteriormente, ambos ganaron sus impugnaciones en un tribunal inferior. La Comisión ha recurrido ante el TJUE, con sentencias previstas en los próximos años.

Actualmente, Vestager está investigando los acuerdos fiscales holandeses del minorista de muebles Ikea y el fabricante estadounidense de ropa deportiva Nike, el acuerdo fiscal de la empresa finlandesa de envasado de alimentos y bebidas Huhtamaki con Luxemburgo y las resoluciones fiscales de Bélgica sobre 39 empresas multinacionales.

El año pasado, casi 140 países acordaron un impuesto corporativo mínimo global del 15 % para tener mejor en cuenta el surgimiento de grandes empresas digitales que pueden registrar ganancias en países con impuestos bajos, lo que lo convierte en la mayor revisión de las normas fiscales transfronterizas en una generación. . Los países ahora están elaborando planes de implementación para convertir el acuerdo en ley.

Los asuntos son C-885/19 P y C-898/19 P.

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